ANDALUCÍA MANDA

Vengo de pasar unos días en Tartessos, en pleno corazón de la Atlántida (recordatorio diario de que España es fundada cuando Hércules llega al jardín de las Hespérides, más conocido como Península Ibérica, y empieza a procrear con todas las criaturas preindoeuropeas que se encuentra y uno de esos vástagos llamado Hispalo se convierte en el Rey de Tartessos) y la verdad es que me toca muchísimo los cojones las gilipolleces que se leen sobre Andalucía y los andaluces por parte de iletrados que no conocen de qué va el rollo sureño. Así que, que se saquen un billete para el sur que se enteren rápido.

Andalucía es una tierra cojonuda; regada por el sol, la buena gastronomía, las buenas mujeres, el carácter jovial de sus gentes, sus bellísimas playas, su excepcional sentido para la música y muchísimas cosas más que hacen de esta comunidad un sitio en el que para mí es obligado ir una vez al año (Jerez, Punta Umbría, Sevilla y Granada mandan) siquiera sea por unos días.

Andalucía es uno de esos territorios que cuando visitas te atrapan con su esencia, saboreándola, fundiéndote con ella hasta que pasa a formar parte de ti. Tiene algo especial. No sé qué cojones es pero tiene algo que te enamora los sentidos.

En Andalucía según llegas ya sabes al instante que vas a extrañar el clima sureño. Conducir con las ventanillas bajas disfrutando de un buen Farias sano yendo medio encamisado, con buen flamenco marcando el ritmo y disfrutando del paisaje es algo que sólo he podido hacer en un puñado de sitios.

Comer se come de puta madre, si tienes cash la comida es ya TOP y con un toque popular que los buenos españoles sabemos apreciar. Porque la gastronomía española es eminentemente POPULAR y en Andalucía alcanza su máxima expresión. Un buen salmorejo, filetacos cojonudos con un vino que te hace pedir mínimo 1 botella, patatas, marisco…

Las mujeres son hermosísimas, morenazas con ojos profundos y con una gracia y encanto conferido por esta tierra maravillosa. Les tira el salero y teniendo buena labia lo normal es hartarse a follar.

Con los andaluces aunque a veces no hablamos el mismo idioma me suelo entender bastante bien. Les tira la golfería y saben disfrutar de la vida, algo que por arriba de Despeñaperros le jode a mucho catalán y castellano de mentalidad rancia. Aquí se vive disfrutando y escuchar cante flamenco (Antonio Reyes y Rancapino MANDAN) en vivo o irte de vinos para abrir la tarde es algo TOP.

Lo único que no me mola es que 1) hay mucho gitano. 2) los andaluces son algo bravos aparte que hay mucho cani/garrulo. Yo voy a relajarme pero esto en España si ya no es posible por el sur menos. A pesar de no estar en mi territorio el ir en coche (BMW manda) ayuda y siempre procuro marcarlo ya que voy preparado con una barra metálica.

Una pena la mala suerte de esta región; entre los caciques y los sociatas que la parasitaron durante 40 años no puede haber industria que genere buen cash. Si así fuera me nacionalizaba andaluz, que no quepa duda.