Sagreño o proclamación carpetovetónica de la Hispanidad

Sagreño o proclamación carpetovetónica de la Hispanidad

Está usted cruzando el Rubicón sagreño.

El tema es que llevo ya una temporada devorando literatura del siglo de Oro ESPAÑOL. Mi espíritu se quedó estancado en algún punto entre 1492 y el 1681.

Quiero nutrirme hasta la médula del espíritu del siglo y a tal fin estoy dándole un repaso a todo: literatura, poesía, Historia, política, geografía. De todo menos filosofía porque esta ya me la sé cojonudamente.

El caso es que me he adentrado en serio en la figura de LOPE DE VEGA (un soldado poeta y adicto a la vida ociosa) y en seguida me he sentido identificado con ese hijo de la gran puta. Es algo muy común. Ya me sucedió con Quevedo incluso con el Baudelaire más bohemio y putero.

He aquí las características del héroe del siglo de Oro, forjado a pluma y espada. Está claro que compartimos espíritu.

HIGH IQ y percepción.
133IQ a los 18 años. No sé si la milicia y las noches de luna llena habrán pasado factura pero me da que no teniendo en cuenta que sigo leyendo a DONOSO CORTÉS de TÚ a TÚ. Tengo demasiadas capacidades de hecho.

Sofisticado y educado.
Viene de serie. De la sofisticación habla mi motor alemán L6. Hay que tener registros. Saber estar. Ser un puto comediante.

Misterioso y pendenciero.
Un dandy de nuestros días con Café Quijano a toda hostia y un ARMA peligrosa en el maletero.

Suele tener conflictos con la integridad.
Sí. He tenido movidas varias. Si sigues tu propio código de honor la conflictividad con la sociedad está dada.

Tener emociones conflictivas, tendencias bipolares o cambios bruscos de humor.
No exactamente pero sí es cierto que después de ingerir pre entrenos varios algo ahí dentro se transforma porque la mala hostia no baja muchas veces ni después de hora y pico moviendo hierros cagándome en todo. El entrenamiento intenso y disciplinado moviendo cargas con contundencia me hace entrar prácticamente en trance. Me siento un puto berseker. Alcanzo el Mushin y con él la mirada de fuego. La percepción se troca. 100% recomendado.

Autocrítico e introspectivo.
Totalmente. Sin grandes dosis de autocrítica no se mejora. Lo otro concuerda plenamente. Me puedo pasar horas con la filosofía y la sociología
dándole vueltas a todo, conceptualizando, creando valores. Mucha hambre filosófica- existencial.

Desagrado por las instituciones y las normas sociales.
Depende de cómo se interprete. Las normas sociales me las paso por el forro. Están para esclavizarnos. Las instituciones cuanto menos me toquen los cojones mejor. El derecho surge de la fuerza y puedes legislar, ejecutar e impartir justicia.


Tener un pasado conflictivo.
Más o menos. Tuve que hispanizarme culturalmente como medio de escapar al nihilismo pasivo.

Ser cínico, exigente y arrogante.
Concuerda.

Poder de seducción y atracción sexual
Totalmente.

Un solitario, a menudo rechazado por la sociedad.
Independiente y autónomo. Depredador libre antes que oveja de rebaño. Un puto LOBO SOLITARIO.

Tendencia autodestructiva.

Pues eso chavales tratad de vivir siendo lo que son los grandes hombres: hombres póstumos. LOPE DE VEGA era el puto AMO. Las características del caballero hispánico son la síntesis perfecta de lo que es un puto ALFA GANADOR.

Porque a la vida hay que echarle COJONES. Siempre para adelante con fuerza y nervio. La vida no es sino una constante toma de decisiones orientadas a hacia un objetivo. Se trata de supeditar todo, incluido nosotros mismos, a la consecución de ese objetivo. Entonces te hallas en sintonía con el ESPÍRITU UNIVERSAL (leed a Hegel) y te colocas más allá del bien y del mal. Es la moral aristocrática que rige tu destino. Son los COJONES españoles de un descendiente histórico de los TERCIOS ubicado en el siglo XXI. Es la bravura del TORO ibérico, aguerrido, curtido. Es la HISPANIDAD que se
renueva a golpe de mancuerna, agresividad, instinto, barba y un ARMA DE ALTO CALIBRE en el maletero del BMW. El soldado de su propia guerra individual.

He ahí nuestro perfil: recio, tosco, barbudo, lo español como forma de vida. El puto soldado espiritual de los Tercios que
no titubea en batirse en duelo frente a la más mínima muestra de desconsideración. El orgullo impone su tributo.

Hasta aquí las consideraciones de orden fisiológico y psicológico. Lo que continuará es la descripción de algunos rasgos de vida presentes en toda existencia hispánica.

«Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar»